domingo, 27 noviembre 2022
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Diagnosticar y solucionar desde el sentido común, nuestro modelo de administración

Mejoraremos la relación con el ciudadano y facilitaremos las herramientas necesarias a los trabajadores

Por extraño que parezca, la gestión municipal, la administración en general y, evidentemente, la local, carece de algo tan sencillo y difícil a la vez como la racionalidad y el sentido común. Esta carencia en el uso de la lógica que cualquier ciudadano aplica en el ámbito familiar y en la economía doméstica, perece un mal endémico desde los orígenes de los tiempos y, nos guste más o menos, hay que poner encima de la mesa un debate real sobre la situación de este pilar fundamental del que dependen todas las áreas para diagnosticar y, definitivamente, solucionar.

Propuestas

  • Resolver los expedientes administrativos según fecha de entrada registro, evitando de esta manera suspicacias, favoritismos y clientelismos.
  • Compromiso en resolver la tramitación de licencias —obras, actividades, terrazas y/o veladores, etc.— en un plazo no superior a quince días.
  • Garantizaremos la libre competencia, transparencia y buena gestión en todos los contratos públicos.
  • No sólo nos preocupa la mejora y la eficacia de la relación entre el ciudadano y la administración; también que la responsabilidad del correcto funcionamiento de esta relación recae en especial sobre la espalda del empleado público municipal. Trabajadores, personas, padres y madres de familia, en definitiva ubetenses que, en ocasiones, sienten la impotencia de no tener las herramientas necesarias, ni los estándares, ni la organización para dar solución a aquello que, si por ellos fuera, sería inmediato. Oficinas incómodas y mal climatizadas, recursos precarios, falta de incentivos que puedan superar más allá de lo económico y que puedan mejorar la conciliación familiar, además de la arbitrariedad y subjetividad en los textos que deben interpretar como leyes y ordenanzas.
  • Mejorar la eficacia administrativa, apostando por la formación y profesionalidad de los empleados públicos, simplificando y agilizando trámites, evitando así la confusión y agotamiento sufrido con frecuencia tanto por los ciudadanos, como por los propios trabajadores municipales.
  • Dar cumplimiento a la conciliación de la vida laboral y familiar a los trabajadores municipales.
  • Compromiso real de la promoción interna de los trabajadores municipales —1 promoción interna cada 2 años—, a través de concursos tanto verticales como horizontales.
  • Ofertar todas las plazas vacantes que se puedan y permita la ley para permitir el acceso a la función pública en la administración, contribuyendo con ello a la estabilidad laboral.
  • Iniciar un proceso de funcionarización para el personal laboral del Ayuntamiento de Úbeda.
  • Cumplir y cubrir puestos de trabajo que puedan ser ocupados por discapacitados. Integración social y participación de este colectivo dentro de la administración.
  • Hacer partícipes a todos los representantes de los trabajadores en toda negociación laboral. Cuánto mayor participación colectiva, mayor enriquecimiento de todos.
  • Dotación de medios materiales y equipos de trabajo para cumplir con las funciones a ejercer con más eficacia y seguridad —ej: equipos de transmisión y chalecos a la Policía Local—.
  • Cumplir y aumentar las medidas, pruebas y protocolos en materia de seguridad y salud de todos los trabajadores del ayuntamiento.

Gerardo Ruiz del Moral Tauste

Gerardo Ruiz del Moral Tauste

Docente y empresario

El buen funcionamiento de un ayuntamiento es vital para garantizar el buen desarrollo de una ciudad y mejorar la calidad de vida de sus vecinos. Como la administración más cercana, debe dar respuesta inmediata a los problemas, demandas e iniciativas planteadas por los ciudadanos. Es necesario solucionar sus inquietudes, agilizar la puesta en marcha de cualquier iniciativa de negocio y recuperar la confianza ciudadana.

La administración es, o debería ser, honesta, austera, eficaz, trasparente, igualitaria, sin corrupción ni clientelismos. No es asumible, si queremos despertar Úbeda, si queremos más que inercia y realmente queremos impulsar el desarrollo de esta ciudad, que cerca del 60 por ciento del presupuesto municipal sea destinado a gastos de personal. Y no quiero decir con esto que sobre ni uno de los trabajadores de este Ayuntamiento, pero se deben estudiar las carencias, la organización y las herramientas de las que disponen para que Úbeda sea más productiva y eficaz.

Lo que es evidente es que algo falla cuando se eternizan en el tiempo la resolución de cualquier expediente administrativo y la tramitación de cualquier tipo de licencias —obras, actividades, terrazas, etc.—. No entiendo cómo en Baeza, hoy, cualquier emprendedor registra una declaración responsable para iniciar una actividad y en 24 horas puede abrir el establecimiento al público y, en Úbeda, la arbitrariedad, el compadreo y las habilidades sociales tienen prioridad a la hora de acelerar o frenar cualquier iniciativa, pudiéndose alargar en meses cualquier ilusión emprendedora.

Y nos parece obsoleto, y además preocupante, que una persona de avanzada edad y, por ejemplo, de la Puerta del Sol, tenga que desplazarse al casco histórico, a un edificio caduco, incómodo e inaccesible, para registrar un papelito. Nos parece tercermundista que ese anciano, caballero o señora entre en esa escalofriante oficina donde trabajan magníficos funcionarios para depositar el dichoso papelito en una bandeja apilable de todo a cien para que, con un poco de suerte, a eso del mediodía estos profesionales tengan que ir, carpetitas en mano, despacho por despacho, entregando documentación. Primero, ya hemos perdido una mañana. Segundo, existen serias posibilidades de que algún papelito se pierda —todos sabemos que hay casos; aún no encuentran la Ordenanza de Feria—. Y eso no es admisible.

Con la creación de Centros de Información y Registro, acercamos esa oficina y la propia administración a cada uno de los barrios y se sustituirán esas bandejas apilables de tiendas de todo a cien con una extraordinaria herramienta que hace, que desde el minuto uno, cualquier documento se registre y por arte de magia llegue al despacho de cualquier trabajador municipal, así como representantes políticos. Internet.

Todos sabemos que esto no va a suponer ninguna traba ni ninguna complejidad para nuestros jóvenes, que hoy en día hacen uso de las nuevas tecnologías para cualquier trámite. Pero tenemos la obligación de formar, a través de estos Centros de Información y Registro a las personas de otra generación que no son tan hábiles en esta materia.

Con esto no sólo agilizamos cualquier procedimiento, sino que al existir un protocolo estandarizado, con plantillas y modelos para cualquier tipo de solicitud (desde una licencia, como una consulta, o la solicitud de cita con cualquier representante de la administración) y registrar y enviar éstos vía internet, queda constancia de la necesidad del ciudadano y se pueden controlar los tiempos y plazos que la administración tarda en resolver cualquier solicitud. Porque el sistema tradicional de golpear puertas, preguntar y ‘Es que me dijeron…’, donde dije digo, digo Diego. Y cualquier persona que haya necesitado de la administración algún tipo de respuesta, se habrá encontrado en más de una ocasión que lo que un día fue «SÍ» a puertas cerradas, al siguiente fue «TAL VEZ» para encontrarte con un «NO» cuando te lo dan por escrito. Con la consolidación, la promoción y la formación en el uso de estas herramientas, no sólo tendríamos un Ayuntamiento en cada barrio, conseguiremos un Ayuntamiento en cada casa, un Ayuntamiento en cada móvil. La administración al alcance de la mano.

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